Jodía, pero contenta (una de cal y otra de arenaaaaaa)

Ratita tenía puesto ayer este disco en el coche. La canción en sí no tiene que ver con mi estado de ánimo, ni me gusta tampoco. Pero como no para de resonarme en la cabeza y estoy así, como entre dos aguas, pues me sirve para ilustrar lo que quiero decir.

Ha sido una semana rara rara rara. Cosas buenas y malas. De ahí el título del post.

Empezó mal. El lunes Ratita andaba mal de la tripa. Volvió del trabajo hecha polvo. Había vomitado y le dolía todo. Síntomas claros de la gastroenteritis vírica que anda rondando por todas partes, según hemos oído. Al día siguiente se lo confirmó el médico: dieta de arroz, sin lácteos ni proteínas al menos 48 horas. El miércoles fue mejorando, ya de baja. El jueves el médico le aconsejó descanso y buenos alimentos hasta el lunes que viene, día previsto para el alta. Por ese lado, sin sorpresas.

Claro, yo no podía ser menos. mi semana empezó con la promesa de una entrevista que no llegó. Por si fuera poco, el martes me convocaban a las pruebas físicas anticipadas para el curso de Vigilante que empieza el lunes 6, pasado mañana. Las pruebas físicas eran el jueves por la tarde. Intentaron, por aquello de esa entrevista fantasma, desconvocarme del curso de Vigilante el lunes, y por tanto de las pruebas físicas, pero no tragué, puede ser un truco para darme largas.

Jueves y viernes, días de médicos, nervios y cansancio.

Por un lado, el jueves Ratita se iba encontrando mejor de la gastroenteritis, pero en la cita que tenía con el médico por la tarde (6 p.m.) le iban a entregar unos análisis de sangre bastante trascendentales. Por mi parte, tenía analítica en el Ramón y Cajal a las 9 a.m. (30 kms de moto en ayunas, jo…), y a las 4 p.m. la pruebas físicas de Prosegur. Incertidumbres para ambas, amén de muchos paseos arriba y abajo.

Regresando de mi “sesión de deporte” (pasé sin problemas, los baremos para mujeres de 40 a 50 tacos son ridículos) y fui a recoger a Ratita en el médico. Ahí sí que nos llevamos un buen mazazo. Su tratamiento contra la anemia no está dando resultado y todo indicaba que no la podrían operar de la abdominoplastia que tenía prevista con toda la ilusión… Sólo quedaba la opinión del cirujano, con el que teníamos cita el viernes.

Sí, yo había pasado las pruebas físicas, pero las agujetas que tenía por conseguir hacer esos 1.000 metros en 5’38” eran mortales. Claro, el orgullo de haber llegado primera en la prueba, por delante incluso de todas las jovencitas de menos de 25 años, tenía un precio, jejejejejeee. Lo malo es que los dolores musculares no eran sólo por eso…

A la 1:00 p.m. del viernes teníamos cita con el cirujano. Era la primera vez que conducía la moto con tantos dolores musculares y encima con pasajera. Así que nervios, incertidumbre, algo de resignación… Pues NO, resulta que es habitual, tomando las debidas precauciones, operar a anémicas (leves, todo hay que decirlo), y tenemos fecha para el día 22 de octubre. Sólo estará 24 horas ingresada, el posoperatorio se puede hacer en casa sin problemas. Salimos de esa consulta dando brincos, haciendo planes para esa semana, pensando en los preparativos… EUFÓRICAS, vaya. ¡¡YUPIIIIIIIII!!

Ojalá la semana de altibajos hubiese acabado ayer. Me fui encontrando peor a lo largo de la tarde, con más dolores (la agujetas creía yo, ilusa de mí), náuseas (¿qué habré comido que me haya sentado mal?)… Pues sí, Ratita me ha contagiado generosamente su gastroenteritis. Si es que lo hacemos todo a mediasAnoche, me desperté con una descomposición terrible, estuve vomitando y tiritando en la cama con más dolores…

Mañana tenemos invitados a comer. No quiero desconvocarlo, son una pareja conocida por Internet y todavía no nos conocemos en persona. Hablamos por teléfono hace meses y de mañana no pasa que nos veamos las caras.

Resultará raro que ellos se coman una estupenda lasaña de verduras y aleta de ternera a la plancha con judías verdes salteadas mientras yo estoy a base de arroz con verduritas, pero qué le vamos a hacer. Ni siquiera podré probar la tarta de queso que ellos mismos van a hacer…

Lástima, sí. Me encuentro mal y no estaré al 100% para nuestros invitados mañana. Tampoco sé si estaré mínimamente presentable para el curso que empieza el lunes, ni si Prosegur me colocará finalmente de recepcionista. Me seduce mucho más que lo de Vigilante.

También ha habido buenas, muy buenas noticias. Demasiado buenas para no hacer un balance positivo. Ratita tiene fecha para operarse y yo he superado las pruebas físicas de Vigilante. Mañana conocemos a una pareja genial y nuestra amiga Mónica nos enseñará la moto que se acaba de comprar.

¿Magros consuelos? Puede ser, pero estoy más contenta que jodía.

Ahora, Cajcad sin mí unos días, porque no sé cuándo podré escribir. Aparte de tiempo, me van a faltar fuerzas para pensar.

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2 comentarios en “Jodía, pero contenta (una de cal y otra de arenaaaaaa)

  1. eres una quejica… las noticias son en general estupendas y ¿que es el amor si no compartirlo todo todo todo?. Anda que sigas así de contenta y de bien jodía. jajajaja

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