El perro de Mozart

Hoy un PowerPoint me ha hecho soltar una lágrima. Qué tontería, ¿no? Cada vez más a menudo me hacen llorar las historias que tienen como sufridor a algún animal, mucho más que si se trata de humanos. A veces me siento culpable por eso: aunque el animal no pertenezca a mi entorno, hago mío su dolor, algo que no me pasa con humanos, ni siquiera niños.
Al fin y al cabo, los humanos, aunque cometan errores involuntarios, aunque sean esclavos de su propios defectos o carencias, tienen la libertad de optar. Los animales no. Lo peor es que nadie parece conmoverse por eso, y no lo entenderé jamás.
En el caso concreto de Mozart -y mira que he leído, oído, visto y revisado su historia- yo no sabía que tenía un perro que se dejó morir sobre la fosa común donde enterraron a su dueño. Este documento relata un hecho que nunca nunca había oído mencionar:

“Era diciembre, hacía frío y llovía en Viena. Constanze resolvió “explorar” el cementerio en busca de alguna pista que pudiese indicar dónde había sido enterrado. Buscando entre las tumbas, vio un pequeño cuerpo, congelado por el frío, sobre la tierra removida. Al acercarse reconoció al querido perro de Mozart.”

“Hoy, quien visite Viena verá un gran mausoleo donde está el cuerpo de Mozart y el de su mascota. Fue por el amor de ese animal que Mozart pudo ser ubicado y sacado de la fosa común donde fuera enterrado. Permaneció con su dueño hasta después del final. Murió junto a la tumba de su dueño porque sin él no podía seguir viviendo.” 

Y yo, ¡hala! A llorar. Me encantaría saber cómo era ese perro, cómo se llamaba, qué mirada tenía, con qué gestos mostraba su cariño hacia sus dueños. Agradecería que me dierais alguna pista si la tenéis. 
No sé por qué me emocionan tanto estas historias. ¿En mi anterior reencarnación fui algún tipo de animal? 
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12 comentarios en “El perro de Mozart

  1. Se llamaba Pimperl, era hembra de raza Pomerania, Mozart le escribió una melodía.
    No estés triste que es una historia bella de fidelidad, hasta la muerte.Te dejo el enlace con sentido del humor.No es que sea el perro de Mozart, pero este otro quiere hacer el intento de tocar el piano y cantar. If The Dog Singing With Piano
    ¡hasta otra!

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  2. bueno, hace poco salió por la tele la noticia de un incendio, si no es por el perro que empezó a ladrar y a tirar del brazo a los miembros de la familia que dormía, habrían muerto, el perro no salió de la casa hasta que todos estuvieron fuera. Ellos son más personas que muchos personas.Sin duda.
    Por cierto, vengo del blog de mi amiga Marijesús.

    Besos.

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  3. Gracias, Mª Jesús, por tus ánimos, el dato sobre Pimperl y el enlace al gracioso perro pianista-aullador. Y tienes razón, mejor tomar la historia por su lado positivo.

    Ana: Sí, se oyen historias de salvamentos como ésa y seguro que hay muchas más que no llegan a trascender. Por eso siempre he considerado y consideraré a los animales como compañeros MUY importantes para nuestra vida.

    Comentario suprimido: Me ha llegado tu testimonio y te agradezco que lo compartieras, y más por lo duro que resulta ese recuerdo para ti.

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  4. Dices: Gracias, Mª Jesús, por tus ánimos, el dato sobre Pimperl y el enlace al gracioso perro pianista-aullador. Y tienes razón, mejor tomar la historia por su lado positivo.
    Estos datos sobre el perro de Mozart los ha escrito “Anónima por ahora” ¿o no?

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  5. Anónima por ahora: Tienes razón, saqué una conclusión precipitada. Por la forma en que Mª Jesús empieza el primero de sus comentarios, me pareció que ella y Anónima por ahora eran la misma persona. Veo que no es así, disculpa.
    Ése es el problema de comentar como anónima y no firmar: es inevitable que tu interlocutora se ponga a pensar “¿quién será? ¿la conozco?”, y corres el riesgo de que te confundan con otra persona, a veces para bien, otras para mal.
    He sufrido mucho con anónimos y anónimas. Aparte de insultos que aún me duelen, algun@ de ell@s me ha amenazado con palizas, incluso la muerte. Aunque no sea tu caso, Anónima por ahora, quizá puedas ponerte en mi lugar.

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  6. Entré a conocerte por haber leído un comentario tuyo de calidad, en el blog de un amigo (Clemente García Novella)y me atrapa tu sensibilidad, prudencia, persistencia, amor por los animales. Definirte como una “luchadora cansada” no es más que esas dicotomías que enaltecen a quien las ejemplifica. Un abrazote desde Venezuela y también te espero por los blogs donde participo. Gustavo
    http://lobigus.blogspot.com/
    http://raguniano.blogspot.com/

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  7. Gracias por tu visita y tus bonitas palabras, Gustavo. Te aseguro que procuro a diario que “cansada” y “luchadora” sean cada vez menos dicotómicas y cada vez más complementarias, pero es todo un programa de superación que lleva su tiempo.
    Intentaré leerte y comentarte.

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