Cuando el fantaseado ‘malote’ se convierte en REAL CABRONAZO (1/2)

Intro

Empezaré por una premisa fundamental: 
Cuando no es autodefensa proporcional al ataque, la violencia se produce porque existe una desigualdad ampliamente consentida e institucionalizada entre agredido y agresor
Corre la voz
Corre la Voz
En ese orden de cosas, es lógico pensar que las víctimas de violencia serán más frecuentemente los individuos (natural o artificialmente) más ‘débiles’ / menos ‘útiles’: niñ@s, ancian@s, discapacitad@s, mujeres, etcétera. Creo que en esto hay pocas discrepancias, ¿no?
Ahora veamos cómo se aborda la violencia por el mundo, qué se dice de ella, y qué se puede deducir de todo ello. Me concentraré en la violencia sexual y de género, aunque en realidad, pronto podrá entenderse que es fácil (y lícito) extrapolarla a cualquier tipo de violencia, siempre y cuando -obviamente- víctima y agresor cumplan la premisa del encabezamiento.

Al grano: polvos y lodos

Ruth Toledano
Lo que sigue me viene inspirado por 2 artículos recientes, uno escrito por un hombre, y otro por una mujer:
  1. La cultura de la violación. Guía para el caballero (versión en español), de Zaron Burnett III, y
  2. Los malotes, los machotes, los canallas, de Ruth Toledano,
Zaron Burnett

el primero publicado en mayo de este año (versión original), el segundo este mismo mes.

Aunque aparentemente no tratan de lo mismo, creo que son caminos distintos para llegar a la misma Roma: en qué actitud nos colocamos con respecto a las diferencias de género y qué hacemos o dejamos de hacer para que no se produzca la violencia, esto es, para NO EJERCERLA, pero también para NO FOMENTARLA directa o indirectamente. En otras palabras, tanto Burnett como Toledano pretenden que tanto las víctimas como los agresores dejen de ser tales, y sin duda eso pasa por la reducción de la desigualdad (OJO, en el sentido jerárquico, no identitario) entre géneros.

Empiezo con el artículo de Burnett, que se dirige EXPRESAMENTE a los hombres:

  • “No sé vosotros, pero yo no me paso la vida sintiéndome vulnerable. He tenido que aprender que las mujeres pasan la mayor parte de su vida social con constantes e inevitables sentimientos de vulnerabilidad. Paraos a pensarlo un momento. Imaginaos sentir una constante sensación de peligro, como que tuvierais la piel de cristal.”

Si en lugar de ‘mujer sola en un aparcamiento desierto’ (típica situación de vulnerabilidad) aplicamos este párrafo a ‘niño en un colegio con profesores pederastas y gestores que lo toleran’, a todo el mundo le resulta fácil empatizar con las potenciales víctimas y condenar a los agresores. Sólo a unos poquísimos pastores de la iglesia, envalentonados / cegados por su poder omnímodo se les ha ocurrido culpar a la promoción del porno en la sociedad y a l@s propi@s víctimas, acusándolas de ‘ir provocando’:

Sin embargo, muchísimos hombres y una desgraciadamente ENORME cantidad de mujeres consideran que no existe tal paralelismo: para la mayoría de ell@s l@s niñ@s son sagrad@s (libres de pecado), mientras que las mujeres, no. La Biblia lo deja bien claro: Eva tentó a Adán y Jesús dijo: “dejad que los niños se acerquen a mí”. Palabra de Dios, amén.

Por supuesto que las víctimas de pederastia han sido y son mucho más indefensas que las víctimas adultas, pero tienen en común lo esencial: la desigualdad jerárquica (poder, credibilidad, etc.) en una situación de violencia, no sólo frente al agresor, sino frente al entorno social. Véase que:

  • En otros tiempos (tampoco muy lejanos), ni siquiera se planteaban investigaciones -ni mucho menos castigos- en casos de pederastia. 
  • En estos tiempos, las denuncias que las mujeres presentan en casos de violencia (sexual o de género) están siendo peligrosamente puestas en entredicho. 
  • Tanto en casos de abusos a menores como en los de violación a adultas, las medidas ‘correctivas’ se limitan a proteger a la víctima, NUNCA a corregir las conductas agresivas. Eso en el mejor de los casos. En el peor, se llega a culpar a la víctima u otras circunstancias.

¿No huele algo mal en esta filosofía? ¿No será que EN NINGÚN CASO las instituciones y jerarquías pueden permitir que se alteren las relaciones de poder existentes mediante un sistema educativo / ético equilibrado y universal?

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3 comentarios en “Cuando el fantaseado ‘malote’ se convierte en REAL CABRONAZO (1/2)

  1. ¿Y perder el poder? Estás loquita perdida: Wert ha hecho una ley de educación para, entre otras coas, poder dar subvenciones a los colegios que segregan.

    Saben perfectamente lo que hay que hacer, pero no les interesa.

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  2. Nada de esto es casual. Y todas las preguntas que hacemos son retóricas porque conocemos las respuestas. No les interesa, eso sí ,ni hacerlo explícito ni por supuesto modificar un sistema que les favorece y otorga poder. De ahí su inquina, que más que enfrentamiento es miedo.

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  3. Saben lo que hay que hacer, nada es casual, no les interesa… Muy triste.
    En cuanto a que sabemos las respuestas… Quizá nosotras y unas pocas más, sí, lo que me desespera es que tantas y tantas mujeres trasmiten la desigualdad como si en ella fueran a vivir mejor sus hijas, o sea, que les legan la soga al cuello y luego se lamentan…
    Es el cuento de nunca acabar.

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