Tú también lo sabes, pero también callas

Shaders04-peqDe aquí al cierre de este blog voy a escribir lo que nadie quiere leer.

Os aviso: no os va a gustar. El patriarcado acecha a todas las mujeres, sí, pero las mujeres que deberían demostrar que son, por un lado, sujetos políticos válidos, y por otro luchadoras comprometidas más allá de una chapa o un pañuelico morao, siguen mirando para otro lado en situaciones clave.

Y encima se auto-justifican. Y aún así son chupi-guays.

No se trata de “luchas diferentes” sino de lealtad a unos principios básicos. No del feminismo, no… Me refiero al mínimo rigor ético.

No se trata de la dificultad de aplicar a rajatabla el principio de ‘lo personal es político’. Todas sabemos que se hace lo que se puede cuando se puede. Pero caray… es JODIDO que tu persona más amada te deje devorar por los buitres porque, según ella, “no me puedes pedir ese nivel de compromiso”.

En otras palabras: “te quiero mucho, pero si el corona-virus me hace elegir entre A, B y tú, elegiré A o quizá B, pero nunca a ti. Tienes que entenderlo”. Lo entiendo, sí, y apesta a silencio cómplice.

Quien dice corona-virus, dice cis-hetero-normatividad, monogamia obligatoria o edadismo (=’no debe haber más de X años entre las miembras de una pareja’). La cuarentena pone a cada cual en su sitio. Lo importante es quedarse en casa. Es cierto, y así de responsables somos. Yo también. La responsabilidad afectiva… eso ya depende de otras prioridades, más sociales, más normativas. Porque las mujeres estamos más solas que los hombres, las lesbianas más solas que las heteras, las poliamorosas MUCHO más solas que las monógamas, y las trans MUCHÍSIMO más solas que las cis.

Sí, la soledad también tiene sus niveles de opresión, y lo peor es que no nos damos cuenta. Pero ojo, esto ya era así antes de la cuarentena:

  • Las heteras suelen tener hijos y/o pareja, luego sobras porque no hablas de penes y/o crianza,
  • las bollos con pareja suelen ser monógamas estrictas, por tanto eres una potencial depredadora a evitar (o una vergüenza para la poca paz social que han conseguido),
  • y las que quedan… te culpan por no estar tan hundidas en la miseria como ellas, así que te desprecian, hagas lo que hagas.

Antes o después de una situación de soledad forzada, las que estamos más abajo de todas las escalas de marginalidad, terminamos con la certeza de que no tenemos amigas o amantes, sino conocidas para ocasiones puntuales y folladoras en la sombra. Una amiga conoce tus fechas importantes más allá de tu cumpleaños y te invita a cenar a su casa cualquier día del año, o te llama para ir al cine, a solas o en grupo. Una amante de verdad es al menos sincera con respecto a sus sentimientos hacia ti, sean cuales sean, pero sobre todo no te excluye de su vida no-sexual. Cuando nada de eso se da, es que estás sola, es decir, no ‘dejarte tu espacio’, sino que no tienes más espacio que el tuyo, porque tu reino no es de este mundo.

No soy de pedir nada para mí. Esto tampoco es un lamento amargo. Lo único que espero es que algún día las mujeres que se dicen ‘de mi tribu’ lo demuestren más allá de un emoticono o una frase presuntamente sorora. En cuanto a las que dicen haberme amado… que se lo piensen otra vez, porque demasiadas lecciones han querido darme para lo poco que han demostrado ser dignas de mi amor.

Y esto no ha terminado, tengo mucho más que decir.

Otro más en casa

Cronos, hoy mismo
Se llama Cronos y tiene 7 semanas. Es nuestro nuevo compañero, esta vez felino, que nos regalaron de una camada que había que colocar. 
Llegó antes de cumplir el mes, un tanto debilucho y torpe, pero recuperó el apetito rápidamente y empezó a crecer y tomar confianza a buen ritmo. Como buen bebé, pasaba y sigue pasando la mayor parte del tiempo durmiendo. Ahora… cuando no duerme cada vez corre más, salta cada vez más alto, y juega con Toby con más descaro. 
Pero no es muy trasto, al menos todavía no. Respeta las horas de descanso, se encuentra a gusto allí donde lo pongamos, y comparte sin problemas los juguetes de Toby. Nos sorprende lo bien que se está adaptando.
No dudábamos de que se iban a llevar bien, y así ha sido. Al principio, algún que otro gruñido para poner al recién llegado en su sitio, pero nada más. Cronos se mete en la cama de Toby, tanto si está él como si no. Está claro que eso de ‘estar como el perro y el gato’ es un mito, por lo menos en el ámbito doméstico. Toby sigue persiguiendo a los gatos cuando se los encuentra en el parque (vete a saber por qué, porque es incapaz de hacerle daño a nadie), pero es un buen compañero de juego, aunque a veces parece que no termina de entender la diferencia de tamaño y fuerza entre ellos.
En fin, que al final vamos a entrar en el tópico de lesbianas con gato. Eso sí, en lugar de gata es gato, lo mismo que Toby es macho. Estereotipos aparte, estamos muy contentas con el chiquitín. Somos animaleras de corazón, y nos llevamos bien con todo bicho viviente. Este año ya hemos recogido a 2 gatitos, uno que tuvimos que sacrificar, otro que colocamos con una chica de Alcalá (Horu), y finalmente el tercero lo hemos adoptado. Está claro que el Genus Felis llamaba a nuestra puerta y al final le hemos tenido que abrir. Que sea en hora buena.

El perro de Mozart

Hoy un PowerPoint me ha hecho soltar una lágrima. Qué tontería, ¿no? Cada vez más a menudo me hacen llorar las historias que tienen como sufridor a algún animal, mucho más que si se trata de humanos. A veces me siento culpable por eso: aunque el animal no pertenezca a mi entorno, hago mío su dolor, algo que no me pasa con humanos, ni siquiera niños.
Al fin y al cabo, los humanos, aunque cometan errores involuntarios, aunque sean esclavos de su propios defectos o carencias, tienen la libertad de optar. Los animales no. Lo peor es que nadie parece conmoverse por eso, y no lo entenderé jamás.
En el caso concreto de Mozart -y mira que he leído, oído, visto y revisado su historia- yo no sabía que tenía un perro que se dejó morir sobre la fosa común donde enterraron a su dueño. Este documento relata un hecho que nunca nunca había oído mencionar:

“Era diciembre, hacía frío y llovía en Viena. Constanze resolvió “explorar” el cementerio en busca de alguna pista que pudiese indicar dónde había sido enterrado. Buscando entre las tumbas, vio un pequeño cuerpo, congelado por el frío, sobre la tierra removida. Al acercarse reconoció al querido perro de Mozart.”

“Hoy, quien visite Viena verá un gran mausoleo donde está el cuerpo de Mozart y el de su mascota. Fue por el amor de ese animal que Mozart pudo ser ubicado y sacado de la fosa común donde fuera enterrado. Permaneció con su dueño hasta después del final. Murió junto a la tumba de su dueño porque sin él no podía seguir viviendo.” 

Y yo, ¡hala! A llorar. Me encantaría saber cómo era ese perro, cómo se llamaba, qué mirada tenía, con qué gestos mostraba su cariño hacia sus dueños. Agradecería que me dierais alguna pista si la tenéis. 
No sé por qué me emocionan tanto estas historias. ¿En mi anterior reencarnación fui algún tipo de animal? 

Despedida de Bollosolteras (editado el 15/03/12)

Servidora feliz, Hormiga mimosa

Aunque no me lee ni Diosa, y además esto ya estará más que publicado y comentado en Firbu, que tanto gusta, yo, a lo mío y a mi aire. Aquí va mi crónica del evento, que me encantó, donde lo pasé tan bien, y que me produjo tan buenas vibraciones, algunas renovación de las que ya he sentido en reencuentros similares, otras completamente nuevas y revitalizantes.

Hormiga, farala, kali, ÑiÑa, yo

Menos mal que farala mantiene activo su invento del bollogossip, y que sigo los blogs de mis bollokolegas (como el de Hormiga, claro, siempre divertido) o no me habría enterado de la convocatoria. Y mira, me alegra haber asistido, por el motivo obvio de regocijarme con las futuras contrayentes, pero también porque:

Hormiga y la ÑiÑa, flipando con mi burra

* he conocido en persona a La ÑiÑa, ¡otra filóloga! Un encanto, en todos los sentidos,

* he conocido en persona a ISA, gran repostera, igualmente encantadora,
* he abrazado profusamente a mis amigas farala y kali, siempre igual de estupendas,
* he fardao de burra todo lo que he querido y más, jijiji,
* me tomé 2 cañas gratis, no me dejaron pagar 🙂
* las contrayentes me regalaron un precioso imán de nevera conmemorativo,
* he descubierto sitios nuevos en Lesvapiés, para el futuro. Genial que el ambientillo de Chueca se haya “descentralizado” y “mestizado” 🙂

¡Ayyy, sí quiereeeee!

Gracias,  kali, por mandarme el enlace a tu álbum del evento. He seleccionado unas pocas, editadas, y os las mando al correo a ti, a farala y a Hormiga. Aquí os pongo las que mejor representan mi alegría por el enlace y el placer de reencontrarme con este grupo tan estupendo.

Asín queee, gritad todas conmigooo:

¡VIVAN LAS NOVIASS!

Albaricoque, S. Pedro y S. Pablo 2011
PD1: Mi humilde regalo de bodas fue 2 tarros de mermelada hecha por mi madre, 1 de naranja y otra de albaricoque. Ése es el desayuno del día siguiente. Me alegro de que os gustara, y gracias por mandarme la foto-prueba :-). Mi madre se ha puesto muy contenta con la foto. 



PD2: Faltaba la Hormiga con su casco de uniforme contra el mal 🙂 Me lo traje especialmente para ella. En la foto parece que me está deteniendo por mala, por loca, o por una combinación de ambas cosas: ella sonriente, y yo ahí sometida, estresada, con cara de agggg, suéltame, insecta capullaaaaaa. No olvidéis el mensaje de nuestra heroína: “¡Vitaminarse y súper-mineralizarseee!” Con la que está cayendo, es lo mejor que podemos hacer, ¿no? 

Un año con Toby

Ya terminaré el artículo anterior cuando sea. Hoy quiero celebrar un aniversario importante. 
Toby llegó a casa el 12 de marzo 2011. Después de la muerte de nuestro amado Goofy, y tras 2 intentos fallidos de adopción, fue un soplo de aire fresco. Un año después, cada día lo queremos más, cada día es más cariñoso, obediente, divertido… 
Gracias, guapo, por estar con nosotras. Sigue siendo un placer contar con tus mimos y alegría cuando llegamos a casa, pasear contigo por el parque, acariciar tu pelo sedoso. Esperamos hacerte feliz muchos años más.

Carita triste

Carita triste, ojos cansados, sonrisa que tiembla.
Respiras despacio, piensas incrédula, sientes borroso
Eres caramelo, flor suave, aire tibio
Obrando milagros mirándome así.


Espero tener aliento y fe para todas tus manos
No quiero me falten espaldas para captarlas.


Tiemblo a veces guiñando al ánimo, amor
Inasequible al ceño que me grita en silencio.

Elling

Para celebrar nuestra alegría de estar juntas, se me ocurrió que ir al teatro estaría bien. No me equivoqué, y creo que elegí una gran obra, que además resultó estar muy bien montada y soberbiamente interpretada. 
La interpretación de Carmelo Gómez no me sorprendió tanto, porque es un actor que siempre selecciona muy bien sus papeles (garantía de un actor comprometido con su arte), y que se los curra mucho. Me encantó en El perro del hortelano, de Pilar Miró, donde demostró que podía hacer incluso teatro clásico, algo a la altura de pocos. Eso me animó a ir a verlo sobre un escenario, a ver qué tal se desenvolvía en un teatro de verdad. Excelente, como no podía ser menos.

El que de verdad me dejó atónita fue Javier Gutiérrez. Sólo lo conocía por la tele y algo de cine, donde no lo hace nada mal. Pero entre unas series infantiles como Los Serrano o Águila roja , o un papel secundario en una buena comedia como Crimen ferpecto, y un papel complicadillo como el de Yarne en un montaje teatral de 2 horas seguidas sin descanso, hay un trecho largo. Pues sencillamente sublime. Este chico vale, y mucho. Creíble, incluso más que su compañero, nada sobreactuado, divertidísimo pero con profundidad. Disfrute en estado puro.

El montaje es de los que a mí me gustan: escenario rodeado de público sin apenas atrezzo, proximidad con el público, y ritmo, mucho ritmo. Había perdido la esperanza de volver a ver teatro tan puro sin cansarme. Prueba del algodón: Morritos, que no está acostumbrada al teatro (ni como lectora ni como espectadora), disfrutó de principio a fin, apreciando la grandiosa hazaña de mantenerla en vilo y con sus 5 sentidos durante toda la función. Súper currao.

Alguien podría pensar que es una pura comedia de gags bien hechos. Pues no, para nada. Reflexión sobre la ‘normalidad’  (“prefiero peculiar antes que raro“, dice Elling), sobre la relatividad de la locura, manifiesto a favor de los desheredados, la esperanza, el amor y la poesía. Salimos renovadas del teatro. Respirábamos mejor. Nos queríamos más, sin saber por qué. 
ERGO: muy recomendable.